Las empresas tecnológicas Meta y Snap, propietaria de Snapchat, enfrentan un nuevo proceso judicial en Los Ángeles, Estados Unidos, por acusaciones de que el diseño de sus plataformas fomenta el uso compulsivo y perjudica la salud mental de los jóvenes.
El juicio comenzó este miércoles con la selección del jurado y forma parte de un conjunto de aproximadamente 1,500 demandas similares contra compañías de redes sociales.
El caso incluye la denuncia de una joven de 18 años de Misisipi, identificada como K.D.B., quien sostiene que el uso compulsivo de Instagram y Snapchat contribuyó a problemas de salud mental, entre ellos depresión, autolesiones y pensamientos suicidas.
Otra demandante, de 16 años y residente en Illinois, identificada como S.J., también alegó que comenzó a utilizar Snapchat desde muy pequeña y que ciertas funciones de la aplicación propiciaron un uso compulsivo y pensamientos suicidas.
TikTok y YouTube, esta última propiedad de Alphabet, figuraban entre las plataformas señaladas inicialmente, pero llegaron a acuerdos con las demandantes antes del inicio del juicio. Meta también alcanzó un acuerdo con la joven de Illinois, aunque continúa enfrentando el caso de la demandante de Misisipi.
Se espera que el proceso se prolongue durante varias semanas y que declaren figuras clave de las compañías, entre ellas Mark Zuckerberg, Adam Mosseri y Evan Spiegel.
El caso se suma a otros procesos judiciales que buscan determinar si las empresas de redes sociales tienen responsabilidad por los posibles efectos de sus plataformas en la salud mental de los usuarios jóvenes.

