Los Cerveceros de Milwaukee se coronaron campeones de las Grandes Ligas tras derrotar 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto partido de la Serie Mundial, disputado en el Tropicana Field.
Con un pitcheo efectivo, una ofensiva disciplinada y un sólido trabajo colectivo, Milwaukee logró conquistar el título más importante de su historia y cerrar la serie a su favor.

