Las autoridades chinas mantienen este viernes las labores de rescate y atención a los afectados por el terremoto de magnitud 7 que sacudió anoche la región del Tíbet, en el oeste de China, dejando al menos 16 personas fallecidas y 65 heridas.
Según el último balance de las autoridades locales, un total de 12,489 personas han sido evacuadas como medida preventiva ante los daños provocados por el movimiento telúrico.
Las cifras oficiales también indican que 11 de los heridos permanecen en estado grave, mientras que más de 300 viviendas resultaron destruidas o sufrieron daños de diversa consideración, de acuerdo con el centro de coordinación de emergencias de la ciudad de Nagqu.
Ante la magnitud del desastre, el Ministerio de Gestión de Emergencias de China elevó la respuesta nacional del nivel IV al nivel III, dentro de un sistema de cuatro categorías en el que el nivel I corresponde a la máxima gravedad.
Asimismo, las autoridades enviaron a la zona un equipo de trabajo encabezado por Wang Kun, director de la Administración Sismológica de China, para apoyar las labores de evaluación y respuesta ante la emergencia.
Los equipos de rescate continúan trabajando en las áreas afectadas, mientras las autoridades mantienen el seguimiento de los daños y la atención a las personas damnificadas.

