El Gobierno dominicano decidió mantener sin variación los precios de los combustibles por segunda semana consecutiva, como parte de las medidas destinadas a proteger la economía de los consumidores y reducir el impacto de las fluctuaciones del mercado internacional.
La disposición busca evitar aumentos en los costos del transporte y otros bienes y servicios que dependen directamente de los derivados del petróleo.

