Meta, empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, reconoció que varias fallas técnicas afectaron a la campaña del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, entre ellas la desactivación temporal de su cuenta publicitaria.
Sin embargo, la compañía negó que estos incidentes estuvieran relacionados con motivaciones políticas o que formaran parte de un intento de influir en las elecciones presidenciales de Brasil.
La empresa sostuvo que sus sistemas aplican las mismas normas a todas las candidaturas y rechazó las acusaciones de favorecer al senador Flávio Bolsonaro, rival de Lula en la segunda vuelta electoral.
La controversia se produce luego de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenara a Meta garantizar un trato igualitario para ambas campañas de cara a la jornada electoral prevista para el 25 de octubre.
El caso vuelve a poner en el centro del debate el papel de las plataformas digitales y la transparencia en los procesos electorales.

