El consumo de sustancias estimulantes, como la cocaína y las anfetaminas, puede desencadenar infartos, arritmias graves e incluso muerte súbita, aun en personas jóvenes que no presentan antecedentes de enfermedades cardiovasculares.
La doctora Reyna Massiel Bautista, cardióloga internista, advirtió que estas drogas pueden alterar de manera repentina el funcionamiento del sistema circulatorio y provocar emergencias que ponen en peligro la vida.
La especialista explicó que el nivel de afectación depende de factores como el tipo de sustancia, la dosis consumida, la frecuencia de uso y las condiciones particulares de cada persona.
Asimismo, señaló que el consumo continuado de estas sustancias estimula el sistema nervioso simpático, lo que puede elevar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, al tiempo que aumenta la demanda de oxígeno del músculo cardíaco.
Los riesgos cardiovasculares asociados a estas drogas pueden ser graves, por lo que los especialistas llaman a crear conciencia sobre sus consecuencias para la salud.

