El papa León XIV aceptó la renuncia de monseñor Francisco Ozoria Acosta como arzobispo metropolitano de Santo Domingo y responsable del Ordinariato Castrense, luego de que cumpliera los 75 años, conforme a las disposiciones del Código de Derecho Canónico.
En su lugar, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán asume la dirección de la Arquidiócesis de Santo Domingo. El religioso había sido nombrado arzobispo coadjutor el 18 de octubre de 2025, posición que le otorgaba el derecho de suceder al arzobispo titular cuando este dejara sus funciones.
Morel Diplán realizó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino y fue ordenado sacerdote el 24 de junio del año 2000.
Con este cambio, la Iglesia católica dominicana inicia una nueva etapa en la conducción de la Arquidiócesis de Santo Domingo, una de las principales jurisdicciones eclesiásticas del país.

