El físico belga Francis Halzen, de 82 años, fue galardonado este martes con el Premio Nobel de Física por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y al descubrimiento de neutrinos de alta energía procedentes de fuentes astrofísicas.
Estas partículas subatómicas, conocidas por su capacidad para atravesar grandes cantidades de materia, llegan desde regiones lejanas del universo y ofrecen nuevas pistas sobre los fenómenos más extremos del cosmos.
El comité Nobel destacó que el reconocimiento premia el trabajo que permitió detectar estos “mensajeros fantasmales” provenientes del espacio, como fueron descritos durante el anuncio en Estocolmo.

