Alrededor de 80 millones de personas trabajan en el sector doméstico en todo el mundo, lo que representa el 4,4 % del empleo asalariado. Sin embargo, el 77 % de quienes desempeñan estas labores son mujeres y cuatro de cada cinco trabajadores del sector permanecen en la informalidad, generalmente sin acceso a protección laboral ni seguridad social, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En el marco del 15.º aniversario de la adopción del Convenio 189, destinado a garantizar los derechos de las personas trabajadoras domésticas, la organización publicó nuevas estadísticas sobre las condiciones laborales de este sector, las primeras actualizadas desde 2019.
El informe señala que la concentración de trabajadores domésticos en países con altos niveles de informalidad contribuye a mantener esta problemática a escala mundial. Aunque los datos no apuntan necesariamente a un deterioro generalizado de las condiciones laborales, tampoco reflejan avances significativos en la formalización del sector.
La OIT destaca así los desafíos que persisten para garantizar condiciones de trabajo dignas, acceso a la seguridad social y una mayor protección de los derechos de millones de personas que realizan labores domésticas.

