El panorama político brasileño atraviesa un nuevo episodio de tensión judicial e institucional. Apenas 24 horas después de su derrota en la segunda vuelta presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva, el excandidato opositor Flávio Bolsonaro habría sido interceptado por la Policía Federal, que le retiró el pasaporte y le impuso una prohibición de abandonar el país.
La medida se produciría en medio de una investigación por presunto lavado de dinero, un caso que añade incertidumbre al escenario político brasileño y coloca al dirigente bajo mayor escrutinio de las autoridades.
El caso genera interrogantes sobre las posibles repercusiones políticas y judiciales para Bolsonaro, mientras se esperan mayores detalles sobre el alcance de las medidas adoptadas en su contra.

