La creciente ola de violencia que afecta a Haití, especialmente en la comunidad de Croix-des-Bouquets, ubicada en las afueras de Puerto Príncipe, mantiene en alerta a sus habitantes y comienza a repercutir en la actividad comercial entre Dajabón, República Dominicana, y Juana Méndez, Haití.
🇭🇹 Según testimonios recogidos en la zona, los enfrentamientos entre bandas armadas y fuerzas de seguridad han obligado a numerosas familias a abandonar sus hogares por temor a perder la vida, en medio de las operaciones para localizar a varios ciudadanos salvadoreños presuntamente secuestrados.
Uno de los residentes entrevistados aseguró que en Croix-des-Bouquets se han registrado numerosas muertes y manifestó su esperanza de que la intervención de fuerzas internacionales ayude a encontrar una salida a la crisis que atraviesa el país vecino.
COMERCIO BINACIONAL BAJO PRESIÓN
La inseguridad también está afectando el intercambio comercial en la frontera dominico-haitiana. Comerciantes de Dajabón reportan una disminución en las ventas ante la ausencia de compradores procedentes de Cabo Haitiano y otras localidades distantes, quienes no estarían desplazándose con normalidad debido al temor generado por los hechos violentos.
Vendedores de la zona expresaron su preocupación por la baja afluencia de clientes, una situación que dificulta las actividades comerciales y reduce las expectativas de ingresos durante la jornada.
PREOCUPACIÓN EN AMBOS LADOS DE LA FRONTERA
Residentes y comerciantes esperan que las condiciones de seguridad mejoren en Haití para que las familias puedan desplazarse sin temor y el mercado binacional recupere su movimiento habitual.
La crisis de violencia continúa representando un desafío para las comunidades haitianas y para los comerciantes dominicanos que dependen, en parte, del intercambio económico que se desarrolla en esta importante zona fronteriza.

