La República Democrática del Congo enfrenta una preocupante propagación del ébola, con reportes de más de 4,500 fallecidos y cerca de 10,000 contagios. El brote, atribuido al virus de Bundibugyo, se ha extendido a ocho provincias, con nuevos casos detectados en una región fronteriza con la República Centroafricana.
La situación también mantiene en alerta a las autoridades sanitarias por reportes de casos en Uganda y Kenia.
Los organismos de salud intensifican la vigilancia epidemiológica, la detección temprana y el rastreo de contactos para intentar contener la propagación del virus.

